Cuatro auxiliares de vuelo fueron acusados de contrabandear millones de dólares en efectivo proveniente del narcotráfico desde Estados Unidos a la República Dominicana.
Los acusados, identificados como Charlie Hernández, Sarah Valerio Pujols, Emmanuel Torres y Jarol Fabio, se aprovecharon de sus privilegios como empleados de aerolíneas para evadir los controles de seguridad del aeropuerto John F. Kennedy (JFK) y transportar el dinero ilícito a bordo de los aviones.
Se estima que los acusados habrían estado operando este esquema de contrabando durante un tiempo considerable, logrando mover millones de dólares producto del narcotráfico.
Los cuatro auxiliares de vuelo enfrentan cargos por «transmisión de dinero sin licencia», un delito federal que conlleva penas severas, incluyendo prisión.
Este caso ha puesto de relieve la vulnerabilidad de los sistemas de seguridad aeroportuarios ante este tipo de actividades ilícitas, y ha generado preocupación por la posible complicidad de otros empleados de las aerolíneas en el tráfico de drogas y dinero.











