Santo Domingo. – El Senado aprobó en primera lectura el proyecto de ley que modifica la Ley Orgánica 590-16 sobre la Policía Nacional, una iniciativa que busca transformar la estructura, funcionamiento y modelo de actuación de la institución mediante una reforma centrada en la profesionalización, la meritocracia, la supervisión civil y el respeto a los derechos humanos.
La propuesta, que aún deberá ser conocida en segunda lectura y posteriormente por la Cámara de Diputados, introducir cambios en la carrera policial, el régimen disciplinario, los ascensos, la formación de los agentes y los procedimientos operativos, con el objetivo de construir una policía más cercana a la ciudadanía y enfocada en la prevención del delito.
Los principales cambios
Uno de los aspectos más relevantes es que la Dirección de Asuntos Internos pasaría a dependiente del Ministerio del Interior y Policía, dejando de estar bajo la estructura interna de la Policía Nacional. La medida busca otorgar mayor independencia a las investigaciones sobre faltas disciplinarias, corrupción y presuntos abusos cometidos por agentes.
En materia de ascensos, el proyecto propone sustituir el criterio predominante de antigüedad por un sistema basado en el mérito, la formación académica, la experiencia y el desempeño institucional. Para ello se crearía una Junta Evaluadora encargada de valorar la trayectoria profesional de cada miembro antes de recomendar su promoción.
La iniciativa también contempla la creación del Centro Nacional de Estándares de la Profesión Policial , organismo responsable de establecer los requisitos mínimos para el ingreso, la capacitación y la evaluación continua de los agentes, con el propósito de elevar la calidad del servicio policial.
Otro cambio importante fortalece la subordinación de la Policía Nacional al Ministerio de Interior y Policía, reforzando la supervisión civil sobre la institución y garantizando que las políticas de seguridad ciudadana respondan a las directrices de las autoridades democráticamente electas.
Nuevas reglas para los procedimientos policiales
El proyecto incorpora normas específicas para actuaciones como identificaciones, registros, traslados y mediaciones, estableciendo mayores controles para proteger los derechos de los ciudadanos durante las intervenciones policiales.
Entre las disposiciones novedosas figura la prohibición expresa de realizar toques en zonas íntimas o exigir que una persona se desnude durante un registro superficial.
Asimismo, establece como obligatorio el uso de cámaras corporales durante todos los procedimientos policiales. Las cámaras deberán permanecer activadas en todo momento y su incumplimiento será considerado una falta disciplinaria grave.
La propuesta también reconoce el derecho de los ciudadanos a grabar las actuaciones policiales y prohíbe que las intervenciones se fundamenten en prejuicios relacionados con la raza, la apariencia física o la identidad de género.
Una carrera policial más profesional.
La reforma plantea consolidar una carrera policial basada en la formación permanente, la evaluación periódica y el desarrollo profesional, vinculando el ingreso, permanencia y ascenso de los agentes a su preparación y desempeño.
Entre los cambios adicionales se encuentran la eliminación del rango de raso y sanciones para los superiores que asignan policías como seguridad privada de particulares o instituciones.
¿Es suficiente la reforma?
Aunque la iniciativa introduce importantes cambios institucionales, diversos sectores consideran que la aprobación de una nueva ley, por sí sola, no garantiza la eliminación de los casos de uso excesivo de la fuerza ni de las muertes de ciudadanos durante las intervenciones policiales.
Desde 2020, decenas de personas han fallecido en hechos en los que participaron agentes policiales, mientras que casos como el del niño Donally Martínez, ocurridos durante el carnaval de Santiago, mantienen vigente el debate sobre la necesidad de transformar no solo la estructura de la institución, sino también su cultura organizacional.
Los especialistas coinciden en que el éxito de la reforma dependerá de su aplicación efectiva, del fortalecimiento de la supervisión, de la capacitación permanente, de la evaluación psicológica de los agentes y del cumplimiento estricto de los protocolos sobre el uso progresivo de la fuerza.
El Senado convocó para este viernes una sesión extraordinaria con el propósito de conocer el proyecto en segunda lectura y, de ser aprobado, remitirlo a la Cámara de Diputados para continuar su trámite legislativo.












