Santo Domingo. – En la Cámara de Diputados se estudia un proyecto de ley que podría transformar el funcionamiento de los mercados binacionales entre República Dominicana y Haití, al restringir la participación únicamente a comerciantes residentes en provincias fronterizas.
La iniciativa, que modificaría la Ley 216-11 para la regulación de los mercados fronterizos, ha estado en revisión por una comisión permanente durante el último mes. Su principal objetivo es proteger la economía local de las provincias limítrofes y evitar la «competencia desleal» de comerciantes provenientes de otras regiones del país.
El proyecto de ley es de la autoría del diputado opositor Rafael Pérez Gómez, quien argumenta que los mercados binacionales deben ser una oportunidad prioritaria para los residentes de las provincias fronterizas, quienes enfrentan mayores desafíos económicos y sociales.
La propuesta establece la creación de un Registro Nacional de Comerciantes Fronterizos, que estará bajo la supervisión de la Dirección General de Impuestos Internos (DGII). Para ser admitidos en este registro, los comerciantes deberán presentar una constancia de residencia en la provincia donde operen.
Además, los permisos de operación serán expedidos por la alcaldía municipal correspondiente y tendrán una vigencia de un año, con posibilidad de renovación.
El proyecto también contempla que los comerciantes no residentes en provincias fronterizas podrán participar en los mercados binacionales, pero deberán solicitar un permiso especial al Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes. Este permiso estaría sujeto a un sistema de cupos y regulaciones específicas, para evitar la saturación y el desplazamiento de los comerciantes locales.
Entre los argumentos del proyecto se señala que el traslado masivo de comerciantes de otras zonas hacia los mercados fronterizos ha provocado desorganización, pérdida de competitividad para los locales y frecuentes conflictos dentro de estos espacios de intercambio bilateral.
La propuesta busca que los beneficios económicos de los mercados binacionales se queden en las comunidades fronterizas, promoviendo así un desarrollo económico más equilibrado en esas zonas tradicionalmente más vulnerables.
Actualmente, el proyecto sigue en fase de estudio en la comisión, sin fecha definida aún para su presentación al pleno de la Cámara de Diputados.












