El 18 de agosto de 2021, al cumplir su primer año como presidente de la República, Luis Abinader anunció un “diálogo nacional” para impulsar 12 reformas, luego ampliadas a 16, con el objetivo de mejorar la institucionalidad y el funcionamiento del Estado. Estas incluyen reformas constitucionales, fiscales, laborales, electorales, educativas, del sector eléctrico, medioambiental, seguridad social, entre otras.
Durante el diálogo facilitado por el Consejo Económico y Social (CES), la oposición política accedió a participar bajo la condición de no discutir la reforma fiscal ni constitucional en ese momento. Sin embargo, las conversaciones se estancaron a mediados de 2022 y las reformas quedaron relegadas, dado el enfoque en las elecciones de 2024.
Tras la reelección de Abinader y el control del Congreso por el Partido Revolucionario Moderno (PRM), el gobierno reactivó las reformas, con el mandatario como vocero principal. El objetivo es aprobar más de 12 reformas durante su segundo mandato para fortalecer la institucionalidad y la administración pública.
La primera reforma presentada al Congreso fue la constitucional, que propone unificar las elecciones presidenciales, congresuales y municipales para 2032, reducir escaños en la Cámara de Diputados, y crear la Oficina del Abogado General de la Administración Pública. Además, busca limitar futuras modificaciones a los términos de la elección presidencial y cambiar el proceso de selección del Procurador General.
Posteriormente, llegó la reforma fiscal, que plantea eliminar exenciones en sectores como el cine y el turismo, y aumentar los impuestos sobre bebidas alcohólicas, azucaradas y servicios digitales, con la meta de recaudar RD$122 mil millones anuales. Estos fondos se destinarían a seguridad ciudadana, transporte, servicios locales, salud y reducción del déficit fiscal.
Finalmente, se presentó al Congreso la reforma laboral, enfocada en flexibilizar los horarios laborales y facilitar la judicialización de conflictos, un tema prioritario para el sector empresarial.
Críticas y defensas
La simultaneidad de estas tres reformas ha generado críticas, con sectores políticos y empresariales acusando al gobierno de sobrecargar el Congreso para dificultar la oposición. Sin embargo, funcionarios como Sigmund Freund, ministro de Administración Pública, defienden la estrategia, afirmando que la oposición se siente “abrumada” por el ritmo de los cambios. Freund destacó que Abinader está cumpliendo con su promesa de reformas y llamó a la oposición a “acelerar el paso”
Las tres propuestas siguen en proceso legislativo, con vistas públicas para la reforma fiscal en respuesta al rechazo de algunos sectores.












