La urgente necesidad de aumentar la presión fiscal en República Dominicana sigue siendo un tema central en debates sobre la reforma fiscal entre economistas y expertos. Se plantea elevar la presión fiscal del 13.7% al 21% del PIB a largo plazo para mejorar la calidad de bienes y servicios públicos, realizar inversiones sostenibles y gestionar la deuda pública eficazmente.
Una mayor presión fiscal permitiría al país invertir anualmente el 5% del PIB en infraestructura pública y alcanzar superávits primarios para reducir la deuda pública. La presión tributaria se refiere a los ingresos que ciudadanos y empresas aportan al Estado en relación con el PIB.
En foros recientes, como el organizado por el Intec, se discutió la necesidad de un sistema tributario más equitativo y progresivo. Propuestas incluyen modificar la base imponible del anticipo del ISR para mejorar el flujo de caja de las empresas y eliminar el anticipo para Mipymes, incentivando su formalización.
Otra propuesta es implementar un monotributo que simplifique las obligaciones tributarias y de seguridad social en un solo pago, beneficiando principalmente a las Mipymes. También se sugiere establecer un marco de vigencia para las exenciones tributarias, renovándolas solo si cumplen con sus objetivos.
Se abordan también problemas críticos como el déficit financiero de las empresas de distribución eléctrica, que en 2023 alcanzó US$1,539 millones. Reducir las pérdidas no técnicas, que actualmente son del 36%, podría liberar recursos para proyectos de infraestructura, requiriendo una inversión de entre US$300 millones y US$400 millones anuales durante cinco años.
A pesar de la baja presión fiscal, las tasas impositivas en República Dominicana son comparativamente altas, con un ITBIS del 18% y un ISRPJ del 27%. Sin embargo, la alta evasión fiscal, con una tasa de no cumplimiento del ITBIS del 56.5% en 2019, limita la recaudación efectiva
El gasto tributario para 2024 se estima en 4.6% del PIB, con el 53.1% de este total originado por exenciones del ITBIS. La reforma fiscal debe abordar la evasión y el gasto tributario elevado para mejorar la eficiencia del sistema y aumentar la recaudación.
Se destaca la importancia de un Pacto Fiscal que contemple suficiencia, equidad, eficacia, eficiencia y sostenibilidad, mejorando la calidad del gasto público y promoviendo el crecimiento económico sin perjudicar el desarrollo de los sectores productivos.











