Santo Domingo, R.D. – El presidente de la República, Luis Abinader, designó al economista y académico Magín J. Díaz como nuevo ministro de Hacienda, mediante el decreto 386-25. Díaz sustituye a José Manuel (Jochy) Vicente, quien presentó formalmente su renuncia a la posición.
Con más de 20 años de experiencia en el diseño y ejecución de políticas públicas, Díaz asume esta responsabilidad con un historial sólido en gestión económica, fiscal y tributaria tanto en el plano nacional como internacional.
Inició su carrera en el sector público como subsecretario de Estado de Finanzas durante el gobierno del expresidente Hipólito Mejía. Posteriormente, ocupó los cargos de viceministro de Política Fiscal (2012–2013) y de Crédito Público (2013–2016), siendo una figura clave en las reformas estructurales y negociaciones con organismos multilaterales.
Entre 2016 y 2020 se desempeñó como director general de Impuestos Internos, desde donde impulsó importantes transformaciones en el sistema tributario dominicano, apostando por la modernización tecnológica y la eficiencia en la recaudación fiscal.
Díaz también ha trabajado como asesor para entidades públicas como el Ministerio de Economía, la Dirección General de Aduanas, la Superintendencia de Bancos, el Congreso Nacional y la CDEEE. A nivel internacional, ha colaborado con organismos como el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), asesorando a países como El Salvador, Honduras, Belice y Uruguay en materia de reformas fiscales y sostenibilidad macroeconómica.
En el ámbito académico, es ingeniero industrial egresado del Instituto Tecnológico de Santo Domingo (INTEC), con distinción magna cum laude. Posee maestrías en Economía y Ciencia Política de instituciones como la Universidad de Chicago, la Universidad de Salamanca y la Pontificia Universidad Católica de Chile. Actualmente, dirige la Escuela de Economía de la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (PUCMM).
La designación de Magín J. Díaz al frente del Ministerio de Hacienda representa una apuesta por la continuidad de la estabilidad fiscal, el fortalecimiento institucional y la profundización de una cultura de transparencia y eficiencia en el manejo de los recursos públicos.












