Santo Domingo. – El secretario de Estado de los Estados Unidos, Marco Rubio, llega hoy a la República Dominicana en una visita que se espera sea provechosa para ambas naciones. Su agenda incluirá temas clave como el control de la migración irregular y la lucha contra el narcotráfico.
Aunque hay cierta aprensión debido a las políticas del gobierno estadounidense en el contexto global, la llegada de Rubio no debería generar preocupación si se considera la relación histórica entre ambos países y los asuntos a tratar en su visita.
Uno de los puntos de interés de Rubio es la creciente influencia de China en América Latina. Sin embargo, a diferencia de lo ocurrido en Panamá, no se espera contradicción en República Dominicana, ya que, desde su instalación en 2020, el presidente Luis Abinader ha sido explícito en que el gobierno chino no podrá realizar inversiones en áreas estratégicas como telecomunicaciones, puertos y aeropuertos.
Además, la comparecencia de Rubio ante el Congreso de EE.UU. para su nominación reforzó una visión positiva sobre la República Dominicana, al destacar que es un país que «está haciendo las cosas bien». A esto se suma el respaldo de Mauricio Claver-Carone, responsable de la política para América Latina en la administración Trump, quien afirmó que el presidente Abinader «es un gran aliado de los Estados Unidos».
Otro hecho significativo es la rápida nominación de una nueva embajadora estadounidense en el país, poniendo fin a un período de cuatro años sin un representante oficial. Esto marca un gesto diplomático relevante tras la gestión de la exembajadora Robin Bernstein, recordada por su prudencia y buenos modales.
Estados Unidos es el principal socio comercial de la República Dominicana, con un destino del 55% de las exportaciones nacionales y origen del 40% de las importaciones. Además, es residencia legal de más de 2.3 millones de dominicanos. Desde ese país proviene el 44.2% de los turistas que visitan la isla y el 84.5% de las remesas recibidas. Asimismo, el 61% de las exportaciones del régimen de zonas francas dominicanas tienen como destino el mercado estadounidense.
Si bien existen preocupaciones sobre las deportaciones de dominicanos y haitianos, Rubio ha reconocido que República Dominicana enfrenta un gran desafío debido a la inestabilidad política y social en Haití. Este reconocimiento podría servir como base para un diálogo abierto, realista y beneficioso para ambas naciones.
La llegada de Marco Rubio refuerza la relación bilateral entre República Dominicana y Estados Unidos, consolidando vínculos en seguridad, economía y cooperación estratégica.












