Estados Unidos mantiene abierta la posibilidad de alcanzar un nuevo entendimiento comercial con República Dominicana en torno a los aranceles del arroz, en un proceso que podría abrir una nueva etapa en las relaciones económicas entre ambos países.
La embajadora estadounidense en el país, Leah Francis Campos, reveló que Washington ya remitió sus términos a las autoridades dominicanas y que el Gobierno se encuentra evaluando la propuesta antes de devolverla para dar paso a las negociaciones formales.
Durante una entrevista exclusiva en el programa Siendo Honestos, conducido por la periodista Katherine Hernández y transmitido por CDN, canal 37, la diplomática explicó que el intercambio se encuentra en una fase preliminar, sin que hasta el momento se hayan anunciado acuerdos definitivos ni condiciones específicas sobre el comercio del cereal.
“Ahora los términos llegaron de Washington”, expresó Campos al describir el estado actual del proceso.
Según explicó, corresponde ahora al Gobierno dominicano estudiar las condiciones presentadas por la administración estadounidense y responder formalmente. “El Gobierno ahora tiene un tiempo para evaluarlo. Lo están haciendo y luego lo mandan de nuevo. Y ahí se empiezan las negociaciones formales”, indicó.
La declaración representa una señal de apertura al diálogo sobre un asunto de importancia para el sector agropecuario dominicano, particularmente por las implicaciones que las condiciones comerciales del arroz pueden tener para los productores nacionales, el abastecimiento y el cumplimiento de los compromisos asumidos por el país.
Abinader quiere participar personalmente
Uno de los aspectos destacados por la embajadora fue el interés del presidente Luis Abinader en involucrarse directamente en las conversaciones con Washington.
Campos afirmó que el mandatario considera importante el proceso y tiene la intención de participar personalmente en la defensa de los intereses dominicanos durante las negociaciones.
“Para él esto es muy importante y él mismo quiere ir a hacer las negociaciones”, manifestó.
La diplomática no precisó una fecha para el inicio de las conversaciones ni adelantó cuáles serán las condiciones que República Dominicana presentará para alcanzar un eventual entendimiento.
Sin embargo, insistió en que ambas partes deberán acudir a la mesa de negociación con el propósito de defender sus respectivas prioridades comerciales.
“Cada país tiene que representar sus intereses y él está dispuesto a hacerlo y nosotros también”, sostuvo.
Campos consideró que las conversaciones pueden desarrollarse en un ambiente favorable para el intercambio de propuestas y la búsqueda de puntos de coincidencia. “Eso van a ser negociaciones muy, muy sanas”, afirmó.
Por el momento, la apertura al diálogo no significa que Estados Unidos haya aceptado modificar las condiciones arancelarias aplicables al arroz dominicano. El resultado dependerá de las negociaciones formales y de los términos que finalmente acuerden ambos gobiernos.
El cumplimiento del DR-Cafta, un paso previo
Durante la entrevista, la embajadora explicó que el cumplimiento de los compromisos establecidos en el Tratado de Libre Comercio entre República Dominicana, Centroamérica y Estados Unidos (DR-Cafta) era necesario para avanzar hacia una nueva negociación bilateral con la administración del presidente Donald Trump.
La referencia al acuerdo comercial sitúa la discusión sobre el arroz dentro de un marco más amplio de compromisos entre ambos países, en el que las condiciones de acceso a los mercados y las obligaciones comerciales tienen un papel relevante.
En ese contexto, la recepción de los términos estadounidenses marca el comienzo de una etapa en la que el Gobierno dominicano deberá evaluar las propuestas y determinar cuáles son las condiciones que está dispuesto a negociar.
La embajadora no ofreció detalles sobre posibles cambios en los aranceles del arroz ni sobre eventuales mecanismos de protección para los productores locales.
Tampoco estableció un calendario para concluir el proceso, por lo que todavía no existe una fecha confirmada para conocer sus resultados.
Washington vincula otro recargo con medidas contra el trabajo forzoso
Además de la negociación sobre el arroz, Campos abordó otro componente de la política arancelaria estadounidense que afecta a las exportaciones dominicanas: un recargo adicional de 2.5 puntos porcentuales.
De acuerdo con su explicación, este componente se relaciona con las preocupaciones de Washington sobre el suministro de productos procedentes de países o lugares donde existe trabajo forzoso.
La diplomática rechazó que la medida se haya adoptado exclusivamente contra República Dominicana y sostuvo que el recargo fue aplicado a numerosos países.
“No fue contra República Dominicana, se agregó a muchos países”, afirmó.
Campos también indicó que la aprobación y aplicación de legislación destinada a enfrentar el trabajo forzoso podría permitir la eliminación de ese componente adicional.
“Yo tengo entendido que el Senado vuestro ha emitido una ley para abordar ese tema”, expresó al referirse a las medidas legislativas dominicanas.
A continuación, sostuvo que, una vez que se cumplan las condiciones correspondientes, el recargo podría desaparecer. “Con su aprobación y aplicación, se cae ese 2.5”, explicó.
La embajadora no especificó cuándo podría producirse la eliminación ni detalló los requisitos técnicos que las autoridades estadounidenses exigirían para considerar cumplidas las condiciones.
Por tanto, la posibilidad de retirar el recargo dependerá de la aplicación efectiva de las medidas y de los procedimientos que correspondan a las autoridades estadounidenses.
Durante la conversación, Campos también valoró los vínculos que mantiene el canciller Ito Bisonó con funcionarios del Congreso estadounidense, el Departamento de Estado y miembros de la administración Trump. A su juicio, esas relaciones pueden contribuir al desarrollo de las gestiones diplomáticas y comerciales.
Campos defiende la política comercial de Trump
Al referirse a las prioridades de Washington, la embajadora defendió la política de “America First”, impulsada por el presidente Donald Trump, y sostuvo que esta orientación no implica abandonar las alianzas internacionales.
“Nosotros respetamos la soberanía de cada país”, afirmó.
La diplomática agregó que la política estadounidense no debe interpretarse como una negativa a mantener relaciones de cooperación con otras naciones.
“America First no significa America Alone”, expresó, al señalar que Estados Unidos continúa valorando sus relaciones con países aliados.
En ese sentido, identificó a República Dominicana como un socio importante para Washington en la región y consideró que ambos países pueden mantener una relación de cooperación mientras defienden sus propios intereses.
Sus declaraciones se producen en medio de las conversaciones comerciales que deberán definir las condiciones de una eventual revisión de los aranceles del arroz y de las medidas adicionales que afectan a las exportaciones dominicanas.
La embajadora niega fricciones con Abinader
Durante la entrevista, Campos también respondió preguntas sobre la relación entre la embajada estadounidense y el Gobierno dominicano, luego de que Donald Trump hiciera un comentario sobre la posibilidad de cambiar a la representante diplomática.
El intercambio ocurrió el 30 de septiembre, durante una actividad por el Mes Nacional de la Herencia Hispana celebrada en la Casa Blanca.
En esa ocasión, Trump relató que había preguntado al presidente Abinader si le gustaría que se produjera un cambio de embajadora. Según la versión ofrecida por el mandatario estadounidense, el gobernante dominicano le pidió que no considerara esa posibilidad.
Consultada sobre el significado de aquel comentario, Campos sostuvo que se trató de una expresión informal y descartó que existiera un conflicto con las autoridades dominicanas.
“Yo creo que es una manera de hablar”, respondió.
La diplomática negó que se hubiera producido algún incidente que explicara la pregunta de Trump y agregó, entre bromas, que una supuesta confrontación habría generado mayor atención en las redes sociales.
“Sería más divertido para las redes si fuera así”, manifestó.
Campos reiteró que mantiene una buena relación con Abinader y aseguró que no ha tenido conversaciones con Trump para cuestionar directamente decisiones del mandatario relacionadas con República Dominicana.
Defiende la neutralidad de la embajada
Otro de los temas tratados durante la conversación fue la relación de la representación diplomática estadounidense con los dirigentes políticos dominicanos.
Campos defendió la necesidad de que la embajada mantenga una posición neutral y trabaje con los diferentes sectores políticos, sin favorecer a determinadas figuras ni utilizar sus herramientas para influir en la competencia interna del país.
La diplomática afirmó que, al revisar determinados casos, le preocuparon anuncios de supuestas investigaciones que podían influir en decisiones relacionadas con visados antes de que se produjera un juicio.
“Yo lo que quiero es que la embajada sea neutra”, expresó.
Al ser consultada sobre situaciones en las que no existía una condena firme, respondió afirmativamente y sostuvo que pretende evitar prácticas de ese tipo durante su gestión.
“Yo quiero salir de esa tendencia que se estaba haciendo antes de mi llegada”, señaló.
Campos no identificó a las personas involucradas ni ofreció detalles sobre los expedientes que revisó. No obstante, aseguró que la misión diplomática actuará con mayor cuidado para evitar que sus procedimientos sean utilizados con fines partidarios.
“No elegimos un lado o el otro. Trabajamos con todos”, afirmó.
También sostuvo que esta posición se mantendrá independientemente de quién gane las elecciones dominicanas de 2028.
Los encuentros con dirigentes y aspirantes presidenciales
La embajadora se refirió igualmente a los encuentros informales que organiza en colmados dominicanos como parte de las actividades de Freedom 250, iniciativa vinculada a la conmemoración de los 250 años de independencia de Estados Unidos.
En esas reuniones han participado dirigentes políticos, figuras públicas y personas que han expresado aspiraciones presidenciales, lo que ha generado preguntas sobre el posible significado político de las invitaciones.
Campos rechazó que estos encuentros representen una señal de respaldo a algún dirigente en particular.
“Tampoco es para mandar un mensaje”, afirmó.
Explicó que las invitaciones se realizan de manera informal, en muchos casos a través de WhatsApp, y que convoca a personas cuyos contactos tiene disponibles.
Entre los invitados mencionó al expresidente Leonel Fernández, al senador Omar Fernández, a Gonzalo Castillo, a Santiago Matías y a Carolina Mejía. También afirmó que ha invitado al presidente Abinader.
“El que se quiere sumar se suma”, sostuvo.
La diplomática explicó que el objetivo es acercar al personal de la embajada a distintos espacios de la sociedad dominicana, más allá de las recepciones oficiales y los encuentros habituales con funcionarios y empresarios.
Al preguntársele si los asistentes representaban a sus favoritos o a los de la misión estadounidense, respondió que no tiene preferencias entre los políticos dominicanos.
“Yo no soy dominicana. Yo no tengo favoritos. Yo tengo favoritos en mi país”, expresó.
Cooperación en seguridad y lucha contra el narcoterrorismo
En materia de seguridad, Campos abordó la cooperación entre Washington y Santo Domingo dentro del denominado Escudo de las Américas, una iniciativa orientada a fortalecer la colaboración regional frente a las amenazas criminales.











