El presidente del Partido Revolucionario Moderno (PRM), José Ignacio Paliza, aseguró que la organización no enfrenta riesgos de división y afirmó que el proceso de renovación interna y selección de su candidatura presidencial para las elecciones de 2028 concluirá de manera armoniosa, gracias a la madurez de su dirigencia y al liderazgo del presidente Luis Abinader.
Durante una entrevista especial de Multimedios de elCaribe y CDN, Paliza sostuvo que, aunque existen aspiraciones y tensiones propias de toda organización política, estas se han manejado con prudencia.
“No creo que en el PRM existan riesgos. Hay mucha madurez y tranquilidad en relación con el contexto que vivimos. Claro que hay pasiones, grupos y aspiraciones, pero incluso esas aspiraciones se han vivido con mucha prudencia. No ha habido públicamente disidencias”, expresó.
El dirigente oficialista consideró que el proceso interno del PRM marcará un precedente en la política dominicana, destacando el papel del presidente Luis Abinader en la construcción de un modelo de alternabilidad y relevo generacional.
“Será uno de los grandes legados del presidente Abinader, porque contagia a todo el sistema político con la idea de un liderazgo que se renueva”, afirmó.
Paliza reconoció que el partido atraviesa una etapa de reconfiguración que exige diálogo y participación, especialmente de cara a las primarias que deberán celebrarse para escoger a los candidatos que competirán en los comicios de 2028.
“El PRM está construyendo su camino hacia el 2028. Se requiere una conversación reflexiva y tranquila, pero también participativa. Habrá que generar un espacio de primarias y eso demanda tino y madurez para concluir esos procesos como el partido lo ha hecho durante sus doce años de vida”, indicó.
Asimismo, consideró que la nueva dirección del PRM debe estar encabezada por el presidente Luis Abinader, al entender que es quien concentra el mayor liderazgo dentro de la organización y posee la capacidad de conducir adecuadamente los procesos internos.
“La nueva dirección del partido debe estar encabezada por el propio presidente Luis Abinader porque acumula el mayor liderazgo y está en capacidad de colaborar para dirimir y organizar mejor los procesos hacia el futuro”, señaló.
Explicó que la Dirección Ejecutiva del partido trabaja con una planificación que contempla la elección de nuevas autoridades en septiembre próximo, conforme a lo establecido por la ley y los reglamentos internos.
En ese sentido, informó que la comisión de reforma estatutaria fue apoderada para presentar propuestas orientadas a modificar algunos aspectos de la estructura partidaria.
“El objetivo de la reforma estatutaria es acortar el período de elección de las nuevas autoridades para que puedan coincidir con las elecciones de 2028 y realizar entonces un proceso de renovación partidaria más amplio”, explicó.
Paliza aclaró que no está sobre la mesa la eliminación de la Secretaría General del partido y precisó que el verdadero debate gira en torno a la modernización de la organización política.
“No está en discusión la eliminación de la secretaría general, bajo ninguna circunstancia. De lo que se ha hablado es de cómo construir un partido nuevo, porque las estructuras partidarias actuales responden a modelos de los años cincuenta y no necesariamente atienden las realidades sociales y demográficas de hoy”, sostuvo.
Añadió que el objetivo es transformar al PRM en una organización más moderna y adaptada a los desafíos actuales.
“Eso no se va a hacer en una semana ni en un mes. Requiere una convención más larga y posiblemente un congreso partidario. Hay que empezar a pensar en los partidos del mañana”, reflexionó.
En su condición de ministro de la Presidencia, Paliza también reconoció que el país ha atravesado meses complejos desde el punto de vista económico debido al impacto de la crisis petrolera internacional.
“Han sido meses difíciles, sobre todo para las finanzas gubernamentales. La población quizás no lo ha percibido porque la economía sigue creciendo y el Gobierno ha implementado herramientas para mantener un ambiente de tranquilidad”, admitió.
Indicó que el Gobierno sostuvo encuentros con representantes de distintos sectores políticos, sociales y religiosos para explicar la situación económica y recoger propuestas que posteriormente dieron origen al denominado plan anticrisis.
“De esos diálogos surgieron ideas y acciones que fuimos implementando con el tiempo. Algunas se hicieron públicas y otras no, pero desembocaron en un plan anticrisis pensado para enfrentar la coyuntura”, explicó.
Valoró, además, la disposición de diversos sectores de sentarse a discutir soluciones a los problemas nacionales, lo que, a su juicio, envía una señal positiva a la sociedad y a los inversionistas.
Paliza insistió en que las medidas impulsadas por el Gobierno no constituyen una reforma fiscal tradicional, sino un conjunto de iniciativas destinadas a proteger a la clase media, apoyar a las pequeñas empresas y brindar alivio a los sectores más vulnerables.
“No es un proyecto de reforma fiscal. Es un plan mucho más integral pensado para dar facilidades, estímulos y oxígeno a la clase media, a las pequeñas empresas y a los más pobres”, afirmó.
Sostuvo que el propósito no ha sido aumentar la recaudación, aunque reconoció que podría generarse algún incremento en los ingresos del Estado.
“En tiempos de crisis hemos reorganizado un tanto la casa para que quien pueda colaborar más, colabore algo más, pero también ayudando a quienes se ven más golpeados por situaciones como estas”, dijo.
Sobre el debate en torno al transporte en motocicletas, el ministro consideró que el verdadero desafío es mejorar la movilidad urbana en sentido amplio.
“Las motocicletas no son el problema. El problema es la movilidad. La gente busca alternativas para reducir el tiempo de traslado”, expresó.
Recordó que el crecimiento económico sostenido de las últimas décadas ha incrementado la capacidad adquisitiva de la población y, en consecuencia, la demanda de soluciones de transporte más eficientes.
“El tema de la movilidad requiere un esfuerzo mayor del Gobierno. No es un problema exclusivo de la motocicleta; es un problema mucho más amplio que debe abordarse de manera integral”, concluyó.












