El presidente de Estados Unidos, Donald Trump , aseguró que su administración garantizará la libre navegación en el estrecho estratégico de Ormuz , en medio de la creciente escalada militar entre Estados Unidos , Israel e Irán , y tras incidentes que han reducido de forma significativa el tránsito marítimo por esa vía clave para el comercio energético mundial.
En declaraciones ofrecidas desde la Casa Blanca , el mandatario afirmó que la Marina estadounidense está preparada para escoltar petroleros y buques comerciales que crucen el estrecho si las condiciones de seguridad así lo requieren. Explicó que la medida busca garantizar la estabilidad de los mercados y evitar interrupciones mayores en el suministro global de petróleo.
“El mundo depende de ese paso marítimo y vamos a mantenerlo abierto”, declaró el presidente, al subrayar que por el corredor marítimo circula aproximadamente una quinta parte del petróleo que se consume a nivel global. Trump advirtió que cualquier intento de bloquear o atacar embarcaciones comerciales tendrá consecuencias, y responsabilizó directamente a Irán por la situación actual.
El mandatario también indicó que su administración activó mecanismos de respaldo financiero para mitigar el impacto del riesgo geopolítico sobre las compañías navieras y energéticas que operan en la zona, ante el incremento de las primas de seguros y la volatilidad de los precios del crudo en los mercados internacionales.
Las declaraciones se producen en el cuarto día de enfrentamientos directos, luego de la ofensiva lanzada el pasado 28 de febrero por Estados Unidos e Israel contra objetivos militares iraníes. Desde entonces, la confrontación ha escalado con ataques cruzados, impactos en infraestructuras estratégicas y un aumento sostenido de víctimas.
Las autoridades iraníes informaron que los bombardeos en su territorio han dejado al menos 780 muertos y más de 2.000 heridos. Los ataques se concentraron en instalaciones de la Guardia Revolucionaria, depósitos de misiles, centros de mando y complejos asociados al aparato de seguridad del Estado en Teherán y otras ciudades.
Además de los objetivos militares, se reportaron daños en áreas residenciales y en infraestructuras civiles, lo que ha elevado la preocupación de la comunidad internacional por el impacto humanitario del conflicto. Hospitales en distintas provincias iraníes han declarado estado de emergencia ante la llegada masiva de heridos.
La tensión también ha tenido repercusiones económicas inmediatas. El precio del petróleo registró alzas sostenidas en los principales mercados internacionales, mientras varias navieras redujeron temporalmente sus operaciones en la zona por razones de seguridad.
Los analistas advierten que una interrupción prolongada en el tránsito por el estrecho de Ormuz podría provocar una crisis energética de alcance global, afectando tanto a países productores como consumidores, y presionando aún más la inflación en economías dependientes de la importación de combustibles.
Mientras tanto, la comunidad internacional ha intensificado los llamados a la contención ya la apertura de canales diplomáticos que permitirán frenar la escalada y evitar una expansión regional del conflicto.












