Santo Domingo.– Ernesto Rafael Rodríguez García asumió este martes 18 de agosto como nuevo director general de la Policía Nacional, luego de ser designado por el presidente Luis Abinader mediante el decreto 558-26, en un relevo que rompió con parte de los protocolos acostumbrados en la institución del orden.
La toma de posesión se desarrolló de manera discreta y sin el tradicional acto en la explanada de la Policía Nacional. Tampoco hubo un discurso de entrada marcado por las habituales promesas de “mano dura” contra la corrupción o la criminalidad.
Rodríguez García sustituye al mayor general Andrés Modesto Cruz Cruz, quien permaneció apenas seis meses al frente de la institución, desde febrero de este año. Con este tiempo, Cruz Cruz se convierte en el director general de la Policía Nacional que menos ha durado en el cargo desde 1996.
El cambio también llamó la atención por la forma en que se produjo el traspaso de la bandera institucional, símbolo de continuidad y mando dentro de la Policía Nacional.
Una salida poco habitual
Durante el acto de despedida, Cruz Cruz no utilizó el uniforme oficial de la institución. En su lugar, vistió un traje negro con camisa blanca y pronunció un discurso cuyo tono generó atención, especialmente por el mensaje dirigido a los agentes policiales.
“Nunca, nunca permitan que nadie les haga creer que actuar correctamente es una debilidad o un error. Sean fuertes, preservando sus principios éticos y morales, no dejen de luchar por lo correcto, aunque les cueste el puesto”, expresó Cruz Cruz.
Las palabras fueron pronunciadas en momentos en que oficialmente no se ha informado la razón de su salida de la dirección general.
Cruz Cruz había asumido el cargo el 18 de febrero de 2026, Miércoles de Ceniza, en el marco del proceso de reforma y transformación de la Policía Nacional iniciado en 2020.
Su llegada se produjo después de la gestión de Ramón Antonio Guzmán Peralta, quien permaneció dos años y tres meses al frente de la institución.
En aquel momento, Cruz Cruz destacó la importancia de realizar una selección adecuada del personal que lo acompañaría en su administración, con el propósito de contribuir a la “dignificación y adecentamiento” de la Dirección General de la Policía Nacional.
Cambios desde el inicio de su gestión
Diez días después de su designación, el 28 de febrero, el presidente Luis Abinader emitió los decretos 133-26 y 134-26, mediante los cuales se produjeron designaciones, ascensos y retiros dentro de la Policía Nacional.
Entre los movimientos estuvo la designación del general Esteban Figuereo García como subdirector general de la Policía Nacional, mientras que Ernesto Rafael Rodríguez García, hoy director general, fue designado entonces como inspector general de la institución.
Posteriormente, el 3 de marzo, se informó que Cruz Cruz había dispuesto cambios de titulares en más de 30 direcciones regionales, especializadas, departamentales y de otras áreas de la Policía Nacional.
Al asumir el puesto, el entonces director también se comprometió a fortalecer la lucha contra la criminalidad y a implementar estrategias destinadas a mejorar la protección de la ciudadanía.
“Sin importar los desafíos, nuestra Dirección de la Policía Nacional, junto a cada miembro de nuestra institución, podremos lograr un ambiente fortalecido en la innovación, la adaptabilidad, la resiliencia y la capacidad de superar retos que solo nos estancan en el desarrollo institucional”, afirmó.
El mensaje a Guzmán Peralta
En su discurso de febrero, Cruz Cruz también dirigió unas palabras a su antecesor, Ramón Antonio Guzmán Peralta, a quien aseguró que podía marcharse con tranquilidad debido a que dejaba el mando en manos de alguien que había trabajado junto a él.
“Comandante, vaya sin miedo, usted está entregando el timón de la institución a una persona que le acompañó a usted en parte de su carrera en la policía; su compromiso es el mío, no tema, seguiremos adelante, que nosotros contamos con usted”, expresó.
Sin embargo, seis meses después, Cruz Cruz dejó la posición y fue sustituido por Rodríguez García.
Una gestión marcada por los intercambios de disparos
La breve administración de Cruz Cruz también estuvo marcada por la discusión sobre las muertes ocurridas durante supuestos intercambios de disparos entre agentes policiales y presuntos delincuentes.
En mayo, el entonces director informó que al menos 93 presuntos delincuentes habían muerto en este tipo de enfrentamientos durante los primeros meses de 2026.
Medios de comunicación reportaron posteriormente que entre enero y julio de este año se habían registrado 145 muertes por supuestos intercambios de disparos.
La gestión también quedó marcada por la muerte del joven Darlin Mercado Reyes, de 19 años, ocurrida el viernes 3 de julio en el sector La Cañada de Guajimía, en Herrera, Santo Domingo Oeste.
Mercado Reyes murió a manos del cabo José Francisco Moreta Heredia, un caso que generó cuestionamientos sobre el accionar policial y el uso de la fuerza.
Otro de los episodios que llamó la atención durante la gestión de Cruz Cruz ocurrió en agosto, cuando varios medios difundieron un video en el que se afirmaba que el mayor general había sido sorprendido por un “intenso tiroteo” cuando se disponía a abandonar el municipio de Navarrete, provincia Santiago.
En esa localidad se desarrollaba un paro de 48 horas en reclamo de distintas reivindicaciones.
El episodio ocurrió en medio de un escenario de tensión social y protestas, aunque no se ha establecido que este hecho esté relacionado con la posterior decisión de sustituirlo.
Hasta el momento, las autoridades no han informado oficialmente las razones de la destitución de Cruz Cruz.
Con la designación de Rodríguez García, asciende a cinco el número de directores generales que ha tenido la Policía Nacional durante los dos períodos de gobierno de Luis Abinader.
La lista está integrada por Edward Ramón Sánchez González, quien permaneció aproximadamente un año y dos meses; Eduardo Alberto Then, con dos años y un mes; Ramón Antonio Guzmán Peralta, quien estuvo dos años y tres meses; Andrés Modesto Cruz Cruz, con seis meses; y ahora Ernesto Rafael Rodríguez García.
La duración de Cruz Cruz contrasta especialmente con el período establecido para el cargo.
El artículo 23 de la Ley 590-16, Orgánica de la Policía Nacional, establece que el director general es designado por un período máximo de dos años.
La norma fija, por tanto, un límite y no necesariamente una permanencia obligatoria, por lo que el Poder Ejecutivo puede disponer el relevo antes de cumplirse ese plazo.
Los directores con menor tiempo en el cargo
Desde 1996 hasta 2026, la Policía Nacional ha tenido 16 directores generales y solo tres de ellos han permanecido entre seis meses y poco más de un año.
Entre los casos más breves figura precisamente el de Andrés Modesto Cruz Cruz, con seis meses en la posición.
También está Edward Ramón Sánchez González, quien dirigió la institución durante un año y dos meses durante el actual gobierno.
A estos se suma Manuel de Jesús Pérez Sánchez, quien ocupó la dirección durante el segundo gobierno de Leonel Fernández, desde agosto de 2004 hasta agosto de 2005.
La rápida rotación contrasta con administraciones más prolongadas, como la de Ramón Antonio Guzmán Peralta, quien permaneció dos años y tres meses en el cargo.
Rodríguez García inicia una nueva etapa
Con la llegada de Ernesto Rafael Rodríguez García se abre una nueva etapa en la Policía Nacional, institución que desde 2020 se encuentra inmersa en un proceso de reforma y transformación.
Rodríguez García no es un desconocido dentro de la estructura policial. Antes de asumir la dirección general se desempeñaba como inspector general de la institución, mientras que previamente había ocupado otras posiciones dentro de la carrera policial.
Su designación ocurre, además, después de una gestión particularmente corta y en un contexto marcado por cuestionamientos sobre el uso de la fuerza, cambios internos y la necesidad de fortalecer la confianza de la ciudadanía en los organismos de seguridad.
El nuevo director tendrá ahora el desafío de dar continuidad a la reforma policial, definir su equipo de trabajo y establecer las prioridades operativas de la institución.
Mientras tanto, el relevo de este martes deja una imagen poco habitual en la historia reciente de la Policía Nacional: un director que abandona el cargo después de apenas seis meses, sin uniforme oficial y en un acto alejado de la ceremonia tradicional de traspaso de mando.
Más allá de las formas, la principal incógnita que queda abierta es el motivo que llevó al Poder Ejecutivo a disponer el relevo de Cruz Cruz antes de completar un año en la dirección de la institución.












