La Corporación del Acueducto y Alcantarillado de Santo Domingo anunció que esta semana iniciará la entrega de cheques a residentes que serán desalojados en Arroyo Bonito, en Manoguayabo, con el fin de destrabar y retomar los trabajos en la cañada La Malanga.
La intervención, valorada en 348 millones de pesos, lleva más de un año paralizada debido a la presencia de al menos cuatro viviendas dentro del trazado del proyecto, cuyos ocupantes no habían aceptado las tasas oficiales. Con estos pagos, la institución busca completar un tramo clave del sistema de drenaje para mejorar el flujo de aguas pluviales y reducir inundaciones.
El proyecto quedó inconcluso, lo que ha agravado la situación en la comunidad. Las lluvias recientes han provocado inundaciones más severas, afectando viviendas y espacios públicos.
Uno de los casos más críticos es el de la escuela República de Japón, donde estudian 582 alumnos. El plantel permanece cerrado tras quedar anegado, con aulas cubiertas de lodo, mobiliario dañado y condiciones sanitarias precarias. Padres, docentes y estudiantes han asumido labores de limpieza, pese a que muchos también resultaron afectados en sus hogares.
Las inundaciones en esta zona no son nuevas. Se han repetido en 2022, 2023 y ahora en 2026, sin que las intervenciones previas hayan resuelto el problema de fondo. La vulnerabilidad del centro educativo está vinculada a su ubicación, en un punto de conexión de varias cañadas.
Aunque el Ministerio de Educación ha realizado acciones en años anteriores, los comunitarios aseguran que las soluciones no han sido efectivas. La propia CAASD reconoce que la obra en La Malanga corresponde solo a una primera etapa, insuficiente para manejar grandes volúmenes de agua durante lluvias intensas.
A esto se suma la acumulación de basura y la falta de mantenimiento, factores que reducen la capacidad de drenaje y agravan los desbordamientos.
Pese al escenario, el Gobierno anunció una nueva inversión de 700 millones de pesos para continuar la intervención, elevando a más de mil millones el monto destinado a la zona en los últimos años.
Con la entrega de cheques, las autoridades buscan eliminar el principal obstáculo para concluir la obra. Sin embargo, mientras no se finalicen los trabajos, Arroyo Bonito sigue enfrentando inundaciones recurrentes, pérdidas materiales y una escuela que aún no puede reabrir sus puertas.












