El presidente de la Asociación Nacional de Profesionales Agropecuarios (ANPA), Tito Hernández, aseguró que el año 2025 cerró como un período de estancamiento para el sector agropecuario dominicano, atribuyendo esta situación a la improvisación, la falta de planificación ya una política de importaciones que alcanzó cifras históricas, estimadas en unos 5,500 millones de dólares.
Hernández sostuvo que estos factores han limitado el crecimiento y la sostenibilidad de la producción nacional, afectando directamente a millas de productores y profesionales del área agropecuaria. A su juicio, el país ha priorizado la importación de alimentos en detrimento del fortalecimiento de la producción local, lo que representa un riesgo para la autosuficiencia y la seguridad alimentaria de la República Dominicana.
El dirigente gremial reconoció la preocupación y los esfuerzos que ha manifestado el presidente de la República, Luis Abinader, hacia el sector agropecuario. No obstante, enfatizó que es momento de que se produzca un cambio de rumbo en la política agropecuaria nacional, que permita dejar atrás el estancamiento, la improvisación y la ausencia de una planificación estratégica y sostenida.
«Los dominicanos no pueden depender de las importaciones para su alimentación. Esta situación pone en peligro la seguridad alimentaria del país y puede conducir a la quiebra de millas de productores agropecuarios, debilitando aún más la producción nacional», advirtió Hernández.
Asimismo, señaló que el estancamiento del sector se ha visto agravado por las difíciles condiciones laborales que enfrentan los profesionales agropecuarios, quienes, según explicó, padecen altos niveles de desempleo, bajos salarios, inestabilidad laboral y una marcada falta de recursos básicos para desempeñar su trabajo en el campo. Entre estas carencias se mencionó la escasez de transporte, combustible y equipos adecuados para cumplir eficientemente con sus funciones.
Hernández recordó que los profesionales agropecuarios son una pieza clave para el desarrollo del sector y que sin ellos no es posible garantizar una producción sostenible ni la seguridad alimentaria del país. En ese sentido, hizo un llamado a las autoridades para que en el año 2026 se implementara una planificación real, coherente y sostenida, enfocada en fortalecer la producción nacional, mejorar las condiciones laborales del personal técnico y garantizar que los alimentos consumidos por los dominicanos sean producidos en la República Dominicana.
Finalmente, el presidente de la ANPA reiteró la disposición del gremio de colaborar con las autoridades en la construcción de políticas públicas que impulsen el desarrollo del sector agropecuario y contribuyan al bienestar de los productores, los profesionales del área y la población en general.












