Santo Domingo.– A propósito de la denuncia formulada por la Sociedad Dominicana de Oncología Médica (SODOM), que advierte sobre presuntas irregularidades en el ARS Senasa y la crisis que atraviesa el Instituto Regional Oncológico del Cibao, el comunicador Valentín Pérez instó a los oncólogos dominicanos a ir más allá de una declaración pública y presentar al país datos concretos sobre la cantidad de pacientes que habrían fallecido como consecuencia de esas supuestas anomalías.
SODOM denunció que la corrupción en Senasa y las fallas estructurales del centro oncológico del Cibao habrían provocado un escenario crítico para decenas de pacientes con cáncer, muchos de los cuales —según el gremio— quedaron sin acceso oportuno a medicamentos, vieron interrumpidos sus tratamientos o fueron afectados por el desvío de recetas para favorecer a determinadas empresas proveedoras.
En ese contexto, Pérez demostró que el gremio médico tiene un compromiso moral y social con la población, y que su responsabilidad no debe limitarse a una nota de prensa. A su juicio, los oncólogos deben presentar un levantamiento exhaustivo que permita dimensionar el impacto humano de las presuntas irregularidades.
«Les quiero hacer una sugerencia a los oncólogos, primero para que se engrandezcan ante el país y luego para que se curen en salud. Ustedes no pueden dejar esa denuncia en una simple nota de prensa, porque las informaciones son dinámicas y se diluyen rápido», expresó el comunicador.
Pérez sostuvo que el país necesita un informe pormenorizado que establezca cuántos pacientes fallecieron en los últimos cinco años como resultado de la falta de suministro de medicamentos oncológicos, presuntamente negados o retrasados por decisiones administrativas en Senasa para beneficiarios a terceros. “Deben decirle al país cuántos murieron porque no recibieron los tratamientos recetados”, enfatizó.
Asimismo, planteó que el levantamiento debe incluir los casos de pacientes a quienes se les interrumpió el tratamiento por falta de cobertura, retrasos en autorizaciones o cambios forzados de medicamentos. Para Pérez, esos datos permitirían a las autoridades, al Ministerio Público y a la sociedad civil evaluar con mayor claridad la gravedad de la denuncia y establecer responsabilidades.
El comunicador advirtió que, de no profundizar la denuncia con cifras y evidencias, el gremio podría quedar expuesto a cuestionamientos públicos. “Si no lo hacen, el país no se los perdonará, ya que ustedes deben servir de plataforma a los familiares de personas fallecidas”, afirmó.
En su llamado final, Pérez exhortó a los oncólogos a asumir una postura activa y firme, incluso si eso implica movilizaciones o acciones de mayor presión social. «Y si tienen que marchar, pues háganlo; no permita que el país los condene por una responsabilidad que no les compite. Cásense con la gloria», concluyó.
Hasta el momento, ni Senasa ni las autoridades del sector salud han emitido una respuesta oficial detallada a las denuncias planteadas por SODOM ya las declaraciones del comunicador. Mientras tanto, el tema sigue generando preocupación entre pacientes, familiares y sectores vinculados al sistema de salud, que exigen transparencia y garantías para la atención oncológica en el país.












