Ciudad de Guatemala – Durante el Seminario Internacional de Alto Nivel “Claves para Superar la Desigualdad en América Latina y el Caribe”, el ministro de Trabajo de la República Dominicana, Eddy Olivares Ortega, presentó la ponencia “Inclusión laboral y cambio climático: desafíos en contextos de desigualdad”, la cual fue ampliamente valorada por autoridades, académicos y expertos internacionales.
En su intervención, el ministro explicó que la República Dominicana es altamente vulnerable a los efectos del calentamiento global, debido al impacto frecuente de huracanes, tormentas y fenómenos como el sargazo, que dañan la biodiversidad y afectan a las comunidades costeras.
Olivares destacó que desde el Ministerio de Trabajo se impulsa una estrategia integral que no solo busca mitigar los efectos del cambio climático, sino también generar empleos verdes y sostenibles, como la formación de técnicos especializados en manejo de sargazos. Estos esfuerzos, señaló, se realizan en coordinación con organismos internacionales como la CEPAL y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
Asimismo, anunció que se está llevando a cabo una evaluación del impacto climático sobre los sectores laborales, con el objetivo de desarrollar intervenciones específicas para proteger a trabajadores y empresas vulnerables.
El ministro resaltó la promoción de la energía limpia y la gestión de residuos como sectores clave para el crecimiento del empleo verde. Además, mencionó que, a través del INFOTEP, entidad que preside en su Consejo, se han diseñado programas de capacitación en habilidades verdes, preparando a los ciudadanos para integrarse a un mercado laboral emergente y resiliente frente al cambio climático.
Olivares también subrayó que las políticas sociales del gobierno dominicano, incluyendo el aumento del salario mínimo y la disminución del desempleo, han contribuido a una reducción significativa de la pobreza y la desigualdad en el país.
Concluyó asegurando que su gestión está enfocada en que las políticas laborales funcionen como una herramienta poderosa para reducir las desigualdades sociales, proteger a los más vulnerables ante los efectos del cambio climático y promover un desarrollo inclusivo y sostenible en la región.











