Santo Domingo, República Dominicana. — Con motivo del Día Internacional de las Personas Migrantes, el Centro para la Observación Migratoria y Desarrollo Social en el Caribe (OBMICA) instó a las autoridades a fortalecer la gobernanza de las migraciones como un eje fundamental de una gestión pública eficiente, al tiempo que resaltó los aportes económicos y sociales de las personas migrantes al desarrollo de los países.
La entidad subrayó que, en el actual contexto de movilidad humana, los Estados deben avanzar hacia un modelo de gestión que reconozca a las personas migrantes como sujetas de derechos y actores clave del desarrollo. En el caso de la República Dominicana, OBMICA destacó el rol de la diáspora dominicana, cuyo esfuerzo laboral en el exterior se traduce en un aporte significativo a la economía nacional mediante las remesas, que constituyen el principal sustento de millas de hogares en situación de vulnerabilidad.
OBMICA expresó preocupación por el endurecimiento de las políticas migratorias a nivel internacional y su impacto directo en la vida de las personas migrantes y sus familias. En ese sentido, señaló la situación de los dominicanos en Estados Unidos que enfrentan incertidumbre respecto a su estatus legal o que se encuentran inmersos en procesos de interdicción y deportación. Estos procedimientos, indicó la institución, suelen implicar privación de libertad y traslados sucesivos entre centros de detención, lo que agrava los efectos de las medidas, especialmente en el caso de personas que intenten regularizar su situación sin éxito.
En el ámbito nacional, OBMICA advirtió sobre el volumen sin precedentes de deportaciones en territorio dominicano, lo que dificulta garantizar el debido proceso durante la ejecución de los operativos. En este contexto, enfatizó la necesidad de aplicar de manera efectiva las de protección establecidas en el marco legal vigente, particularmente para mujeres, niñas, niños y otras medidas en condición de vulnerabilidad.
La organización también resaltó la importancia de asegurar el acceso oportuno a los servicios de salud, superando percepciones que atribuyen las limitaciones del sistema sanitario a la presencia de población migrante. De acuerdo con los informes de monitoreo de OBMICA, a través de su proyecto MIGRASALUD, se han identificado crecientes dificultades en el acceso a la salud de las personas migrantes y sus familias que residen y trabajan en el país.
Aunque persiste la percepción de que la población migrante representa una carga para el sistema de salud, la institución afirmó que la evidencia sobre sus aportes económicos muestra una realidad distinta. En ese sentido, señaló que las personas migrantes tienen el potencial de contribuir a la sostenibilidad de un sistema que requiere fortalecimiento, mediante mecanismos que permitan canalizar recursos de forma organizada y transparente.
Finalmente, OBMICA reiteró su compromiso con la promoción de políticas migratorias justas y basadas en el respeto a los derechos humanos. La institución hizo un llamado a las autoridades nacionales para reforzar la institucionalidad como eje central de una gobernanza migratoria efectiva, eficiente y acorde con los estándares internacionales en materia de derechos humanos.












