Santo Domingo. – La historia de las artes marciales en la República Dominicana tiene un nombre que resuena con respeto y admiración: Abraham Tabar. Fiel discípulo del Sensei de Judo Mamoru Matsunaga, su inquebrantable compromiso con el Judo lo llevó a convertirse en un pilar fundamental del Jiu-Jitsu brasileño (BJJ) y de las artes marciales mixtas (MMA) en el país, dejando una huella imborrable en generaciones de atletas dominicanos. Ahora, su legado cobra vida en la gran pantalla con Maetrón, un documental que rinde homenaje a su trayectoria y valiosa contribución a la disciplina.
El documental fue ideado por Denis Lara, ingeniero civil y practicante de Judo y BJJ, quien además fungió como productor ejecutivo. La dirección estuvo a cargo del actor y cineasta dominicano Luis Eduardo «Beto» Franco, reconocido por su participación en producciones internacionales como The Lost City y Miami Vice. Franco, también practicante de BJJ, aporta al documental una visión auténtica y profundamente respetuosa sobre la influencia de Tabar en el crecimiento y consolidación del Jiu-Jitsu en la República Dominicana.
“Abraham Tabar no solo fue un maestro en las técnicas del Jiu-Jitsu, sino también en la formación de seres humanos íntegros. Su enseñanza trascendió los tatamis y marcó la vida de quienes tuvieron el privilegio de aprender de él”, expresó Franco durante la presentación del documental.
El estreno de Maetrón coincide con el noveno aniversario de la Academia DASH BJJ, institución fundada por Darío Soñé, uno de los discípulos de Tabar. La obra, más que un recuento biográfico, busca preservar su legado y continuar transmitiendo los valores de respeto, disciplina y unidad que el maestro inculcó en su enseñanza.
El documental incluye testimonios de figuras clave en la comunidad de artes marciales, quienes comparten vivencias y reflexiones sobre la influencia de Tabar en sus vidas. Papo Soñé, integrante de la primera generación de practicantes de BJJ y uno de los primeros peleadores de MMA en el país, fundador de la Academia de la Costa en Cabarete —actualmente con siete academias en República Dominicana y una en Canadá—, destacó la importancia de su mentor:
“Maetrón fue como un padre para mí. Su disciplina, su entrega y su guía han sido fundamentales en mi camino, y su presencia siempre nos acompañará en cada entrenamiento y en cada victoria”, expresó Soñé.
Más que una simple pieza documental, Maetrón representa un hito en la historia de las artes marciales en la República Dominicana. A través de su meticulosa producción y emotivo contenido, la obra busca inspirar a nuevas generaciones de luchadores y practicantes, asegurando que la historia del maestro Tabar siga viva en cada tatami del país.
Maetrón es más que un tributo; es un recordatorio de que los verdaderos maestros nunca desaparecen, sino que permanecen en la enseñanza de cada alumno que sigue su camino.












