Ciudad del Vaticano, 8 de mayo de 2025 — La Iglesia Católica tiene nuevo líder. El cardenal estadounidense Robert Francis Prevost fue elegido este jueves como el 267.º Papa, adoptando el nombre de León XIV. La fumata blanca que emergió a las 18:07 (hora local) desde la Capilla Sixtina anunció al mundo que los cardenales reunidos en cónclave habían alcanzado un acuerdo.
La proclamación oficial fue realizada minutos después por el cardenal protodiácono Dominique Mamberti desde el balcón central de la Basílica de San Pedro con el tradicional anuncio en latín: “Habemus Papam”.
Robert Prevost, nacido en Chicago en 1955 y nacionalizado peruano en 2015, es un religioso de la Orden de San Agustín con más de 18 años de servicio pastoral en el Perú. Fue obispo de Chiclayo, administrador apostólico del Callao y, hasta su elección, prefecto del Dicasterio para los Obispos y presidente de la Pontificia Comisión para América Latina.
En su primer saludo como pontífice, León XIV habló en español, destacando su profunda conexión con América Latina. Su elección marca un momento histórico: es el primer Papa estadounidense y un símbolo de integración entre el Norte y el Sur del continente.
El inicio del pontificado de León XIV se da en el contexto del Jubileo 2025, convocado por el Papa Francisco y que se extenderá hasta el 6 de enero de 2026. Este año santo, centrado en la esperanza y el perdón, imprime un carácter especial a los primeros pasos del nuevo pontífice.
La elección de un Papa con raíces en dos culturas ha sido recibida con entusiasmo tanto en América como en Europa. Fieles de Argentina, Colombia, Perú, México, Brasil y otros países ondearon sus banderas en la Plaza de San Pedro tras la fumata blanca. La prensa internacional lo ha calificado como un “Papa puente” y un líder con sensibilidad intercultural.
León XIV es conocido por su estilo cercano, pastoral y abierto al diálogo. Su formación académica y experiencia como misionero, prior general de los agustinos y funcionario vaticano le otorgan un perfil equilibrado entre tradición y modernidad.
Entre los desafíos que afrontará se encuentran la lucha contra la pederastia en la Iglesia, la crisis de vocaciones, el rol de las mujeres, la inteligencia artificial y los conflictos geopolíticos. Se espera que su liderazgo dé continuidad a las reformas iniciadas por Juan Pablo II, Benedicto XVI y especialmente por Francisco, a quien sucede tras su fallecimiento el pasado 21 de abril.
Desde el balcón de San Pedro, el nuevo Papa se dirigió a los fieles con un tono sencillo y afectuoso. Pidió oraciones “por él y por la Iglesia” y bendijo a la ciudad y al mundo con la tradicional Urbi et Orbi.
En los próximos días, León XIV celebrará la misa de inicio de su pontificado ante líderes religiosos y políticos de todo el mundo, recorrerá por primera vez la Plaza de San Pedro en el papamóvil y pronunciará su primera homilía oficial como Sumo Pontífice.
Con un estilo sobrio pero cálido, León XIV comienza a escribir un nuevo capítulo en la historia del Vaticano. Su cercanía con América Latina, su visión inclusiva y su experiencia como pastor auguran un pontificado marcado por la escucha, la reforma y el compromiso con los más vulnerables.












