SANTO DOMINGO. – El nuevo cónsul general de Estados Unidos en la República Dominicana, William Swaney, anunció este miércoles un importante cambio en el proceso de solicitudes de visas que impactará directamente a las familias dominicanas.
A partir del 2 de septiembre, todos los niños deberán asistir de manera presencial a la entrevista consular para solicitar visas de paseo y otras categorías. La medida también se aplicará a las personas que obtuvieron su visado cuando eran menores de edad, quienes al momento de renovarlo tendrán que acudir personalmente a la embajada.
Hasta ahora, los menores de 14 años estaban exentos de asistir y bastaba con la presencia de sus padres o tutores. De igual modo, los mayores de 79 años disfrutaban de esa facilidad, pero con la nueva disposición ambos grupos deberán presentarse, lo que podría prolongar los tiempos de espera, actualmente estimados en alrededor de nueve meses.
Con la reforma, las entrevistas solo serán exoneradas en casos muy específicos:
Adultos que renueven visas vencidas por no más de 12 meses.
Titulares de visas diplomáticas y de organismos internacionales (A-1, A-2, C-3, G-1 a G-4, NATO-1 a NATO-6 y TECRO E-1).
El cónsul William Swaney explicó que el cambio responde a la necesidad de verificar con mayor detalle el estatus y la dinámica de las familias. Una entrevista presencial, afirmó, permitirá a los oficiales consulares confirmar personalmente la información proporcionada en las solicitudes.
El anuncio fue hecho durante un desayuno organizado por la Embajada de Estados Unidos en Santo Domingo, donde también se presentó formalmente al nuevo cónsul general y se ofreció una actualización sobre los procesos de solicitudes de visas.
La medida ha generado expectativas entre los solicitantes, ya que implicará que padres y tutores organicen citas presenciales para los menores y los adultos mayores que antes estaban exentos, lo que podría aumentar la demanda de espacios disponibles en el calendario de entrevistas.
Con este cambio, las autoridades estadounidenses buscan reforzar los niveles de seguridad y verificación en el proceso de otorgamiento de visas, al tiempo que fortalecen el control migratorio en la región.












