Santo Domingo, RD.– La X Cumbre de las Américas, convocada para celebrarse en República Dominicana los días 4 y 5 de diciembre, enfrenta un clima de polarización diplomática tras el anuncio de que Colombia y México no participarán en el evento. Ambas naciones justificaron su decisión en la exclusión de Cuba, Nicaragua y Venezuela, medida adoptada por la Cancillería dominicana el pasado 30 de septiembre “en consulta con la OEA” y con el objetivo de “garantizar el éxito del encuentro”.
El primero en pronunciarse fue el presidente colombiano Gustavo Petro, quien escribió en su cuenta en X (antes Twitter):
“El diálogo no comienza con exclusiones”.
Petro también aprovechó para criticar el despliegue militar de Estados Unidos en el Caribe, al que calificó como una “agresión” tras los recientes ataques a embarcaciones cerca de las costas de Venezuela.
Por su parte, la presidenta mexicana Claudia Sheinbaum afirmó que su país no puede “avalar una Cumbre de las Américas donde no estén todos los pueblos de América Latina”, posición que fue celebrada por los gobiernos de Cuba y Venezuela, quienes denunciaron “presiones externas” de Washington para condicionar la lista de invitados.
Ante la controversia, el Ministerio de Relaciones Exteriores dominicano explicó que las exclusiones obedecen a criterios multilaterales y al marco de la Organización de Estados Americanos (OEA), de la cual Cuba, Nicaragua y Venezuela no son miembros activos.
“El objetivo es garantizar el diálogo hemisférico más amplio posible y evitar tensiones que impidan acuerdos regionales”, señaló la Cancillería en un comunicado.
No obstante, Cuba calificó la decisión como “una claudicación ante las presiones unilaterales”, mientras que el ministro de Interior venezolano, Diosdado Cabello, acusó al presidente Luis Abinader de “actuar por órdenes externas”. Desde Caracas y La Habana se ha planteado incluso la organización de una “Cumbre de los Pueblos” paralela en Santo Domingo, en rechazo al evento oficial.
Pese a las tensiones, el encuentro de Punta Cana se mantiene en agenda, con participación confirmada de Estados Unidos, Canadá, Brasil y Chile, entre otros países. Sin embargo, las ausencias de Colombia y México representan un golpe a la representatividad regional del foro hemisférico.
En paralelo, el presidente Petro propuso convocar una reunión alternativa entre la CELAC y Estados Unidos, con el propósito de “construir una gran América integrada”. Hasta el momento, Washington no ha emitido respuesta oficial a esta iniciativa.












