La Junta Monetaria (JM) autorizó al Banco Central de la República Dominicana (BCRD) la liberación de RD$81,000 millones en liquidez para impulsar el crédito a los sectores productivos y dinamizar la economía nacional, en medio de un entorno internacional marcado por la incertidumbre y la volatilidad geopolítica.
En su sesión del 13 de junio de 2025, la JM aprobó la liberación de RD$50,000 millones del encaje legal, equivalentes al 2.4 % del pasivo sujeto a encaje. Estos recursos deberán ser canalizados a una tasa de interés máxima de 9 % anual y con plazos de hasta dos años, dirigidos a sectores clave como la construcción, manufactura, exportación, agropecuaria y MIPYMES.
Además, se habilitaron RD$14,000 millones adicionales correspondientes a fondos no utilizados de una medida de encaje legal previamente aprobada en noviembre de 2024. Esta suma, originalmente destinada a viviendas de bajo costo y MIPYMES, ahora podrá ser utilizada también por otros sectores productivos bajo las mismas condiciones de financiamiento.
De forma complementaria, se aprobó el aplazamiento por seis meses del retorno al Banco Central de RD$17,000 millones correspondientes a facilidades de liquidez rápida (FLR), las cuales vencían entre junio y diciembre de 2025. Esta medida busca evitar que los beneficiarios deban refinanciar sus deudas a tasas más altas en el actual contexto financiero.
La Junta también estableció nuevas disposiciones sobre los límites al financiamiento en moneda extranjera para los no generadores de divisas. Se excluyen de esos límites las operaciones de comercio exterior a corto plazo —como cartas de crédito— y las actividades del sector turístico que reciben ingresos en pesos dominicanos.
Este conjunto de medidas, que totaliza RD$81,000 millones en provisión de liquidez, se enmarca dentro de una política monetaria flexible, respaldada por modelos de proyección que indican que la inflación se mantendrá dentro del rango meta de 4 % ± 1 %. La intención es expandir el crédito privado y estimular el crecimiento económico, preservando la estabilidad de precios y aprovechando la fortaleza de los fundamentos macroeconómicos del país.












