Santo Domingo D.N: La bancada de diputados de la Fuerza del Pueblo (FP) expresó su preocupación por las prolongadas jornadas de apagones que afectan a la República Dominicana, con interrupciones de hasta 10 horas en algunas localidades. Los legisladores alertaron que estos cortes eléctricos están generando desesperación en la población y afectando gravemente a pequeños empresarios y emprendedores.
En un conversatorio organizado en la Cámara de Diputados, el ingeniero Juan Gómez, secretario de energía de la FP y exsuperintendente de electricidad, señaló que el país atraviesa una situación sin precedentes en el sector eléctrico.
Gómez afirmó que el gobierno ha desatendido las inversiones necesarias para modernizar y mejorar la infraestructura de distribución, lo que ha causado un aumento en las pérdidas y el déficit energético.
Además, cuestionó el incumplimiento del “Pacto Eléctrico,” destacando que las pérdidas del sector, que en 2019 promediaban un 30%, ahora superan el 40%, lejos del objetivo de reducirlas al 19.1% para 2024, según el decreto presidencial No. 655-21.
El exsuperintendente también criticó la decisión del gobierno de adquirir transformadores reconstruidos, en lugar de nuevos, lo que refleja, a su juicio, una falta de planificación y coordinación en el sector eléctrico.
En cuanto a la tarifa eléctrica, Gómez advirtió que, a pesar de los constantes apagones, las facturas eléctricas siguen siendo elevadas, lo que va en contra de lo que debería ser una correlación lógica entre el tiempo sin servicio y el costo de la factura.
Rafael Castillo, vocero de los diputados de la FP, expresó su insatisfacción con las autoridades actuales, calificando los apagones como «perniciosos» para la sociedad y el desarrollo del país. Castillo señaló que los apagones han llevado a la quiebra a miles de pequeños empresarios, mientras que las autoridades evaden la responsabilidad mediante debates sin soluciones concretas.
Entre las soluciones propuestas por Gómez para mitigar el problema, se incluyen: un programa intensivo de reducción de pérdidas, inversiones en infraestructuras, la compra de transformadores nuevos, y la adquisición de herramientas tecnológicas que mejoren la eficiencia del sistema eléctrico.












