Santo Domingo, 22 de abril de 2024 – La migración constante de dirigentes políticos de un partido a otro, especialmente en épocas electorales, ha encendido las alarmas en la República Dominicana. Tanto la Fundación Institucionalidad y Justicia (Finjus) como el Consejo Dominicano de Unidad Evangélica (Codue) han expresado su profunda preocupación por las repercusiones negativas de esta práctica en la salud de la democracia.
Desgaste de la participación ciudadana: Finjus advierte que el transfuguismo desmedido genera desconfianza en la democracia, lo que se traduce en una menor participación activa de los ciudadanos en la vida política del país.
Daño a la ética política: El Codue califica el transfuguismo como una falta de principios y una muestra de oportunismo, ya que los políticos cambian de bando en busca de beneficios personales y no por convicciones ideológicas.
Debilitamiento de los partidos políticos: La constante fuga de miembros debilita a los partidos políticos, generando inestabilidad interna y erosionando la confianza de sus bases.
Propuestas para combatirlo:
Fortalecimiento de los mecanismos de participación ciudadana: Finjus propone robustecer los canales que garantizan el derecho a elegir y ser elegido, empoderando a los ciudadanos para que participen activamente en la vida política.
Regular la afiliación y desafiliación a los partidos: Finjus sugiere establecer normas claras para la incorporación y salida de miembros de los partidos políticos, fomentando el comportamiento ético y el respeto a la pluralidad.
Establecimiento de sanciones: Tanto Finjus como Codue no descartan la implementación de sanciones para los partidos que reciban tránsfugas y para los propios tránsfugas.
Reforma constitucional: Finjus considera que una reforma constitucional podría fortalecer los mecanismos de control del transfuguismo.
Ambas organizaciones hacen un llamado urgente a la sociedad dominicana para que se active en la lucha contra el transfuguismo y en defensa de la democracia. Se insta a los ciudadanos a exigir medidas concretas a sus representantes y a participar activamente en la vida política del país.
El debate sobre el transfuguismo está cobrando fuerza en la República Dominicana, y se espera que en los próximos días se intensifique la discusión sobre este tema.
No existe aún un consenso definitivo sobre las medidas más efectivas para combatir el transfuguismo.
La sociedad dominicana tiene un papel fundamental que jugar en la lucha contra esta práctica nociva, exigiendo acciones a sus representantes y participando activamente en la vida política del país.
El transfuguismo político representa un desafío significativo para la democracia dominicana. Abordarlo de manera efectiva requiere un esfuerzo conjunto por parte de la sociedad civil, los partidos políticos, las autoridades y la ciudadanía en general.












