Deligne Ascención, ministro de Obras Públicas y Comunicaciones de la República Dominicana, viajó a Panamá este miércoles para conocer una tecnología de asfalto modificado que ha revolucionado la construcción de carreteras.
Junto a un equipo de viceministros, Ascención se reunirá con líderes del Instituto Panameño del Asfalto y con el ministro de Obras Públicas de Panamá, José Luis Andrade, y el de Industria y Comercio, Julio Moltó.
Esta tecnología, que ya es aplicada en varios países, promete mejorar la durabilidad de las vías y reducir los costos de mantenimiento a largo plazo.
En su visita al país centroamericano, Ascención será recibido por directivos del Instituto Panameño del Asfalto, y también se reunirá por separado con el ministro de Obras Públicas de ese país, José Luis Andrade, y el de Industria y Comercio, Julio Moltó.
La tecnología del asfalto modificado, que ya es utilizada por países como Canadá, Estados Unidos, Guatemala, México, El Salvador, Nicaragua, Costa Rica, Panamá, entre otros, se ha posicionado como una solución innovadora en la ingeniería de pavimentos, con el potencial de transformar de forma significativa el diseño y construcción de carreteras.
A diferencia del asfalto convencional, el modificado incorpora aditivos y polímeros que mejoran sus propiedades físicas y mecánicas, como la resistencia al envejecimiento, la fatiga y la deformación plástica.
¨Estos avances no solo permiten una mayor durabilidad de las estructuras, sino que también facilitan su adaptabilidad a condiciones climáticas y de tráfico más exigentes”, afirmó el Ministerio de Obras Públicas en una nota informativa.
Se destaca como uno de los beneficios más importantes del uso de asfalto modificado, la capacidad para extender la vida útil de las carreteras, lo que se traduce en una reducción significativa de los costos de mantenimiento y reparación a lo largo del tiempo.
Al conocer esta tecnología, y aprobar su posible aplicación en República Dominicana, se busca minimizar la frecuencia de intervenciones necesarias en las carreteras y vías asfaltadas, ya que los proyectos pueden mantenerse en mejores condiciones por períodos más prolongados, lo que resulta en una disminución de interrupciones en el tránsito y, por ende, una mayor eficiencia operativa.












