Santo Domingo, RD.- La defensa de Jhonny Portorreal, abogado condenado a cinco años de prisión por presunto fraude a la familia Rosario, acusó al Ministerio Público y a la magistrada Clara Luz Almonte de vulnerar derechos fundamentales en el caso. Según los abogados, no se ha mostrado interés en fijar una fecha para conocer el recurso de apelación presentado en tiempo hábil tras la sentencia de la Segunda Sala Penal del Distrito Nacional.
El equipo legal considera que los argumentos que sustentaron la condena, basada en una supuesta estafa a cientos de personas de apellido Rosario, carecen de pruebas sólidas y se apoyaron exclusivamente en observaciones del Ministerio Público. Además, señalaron que Portorreal fue acusado de violar la Ley 631-16 sobre armas de fuego, pese a que en los allanamientos realizados no se incautó ninguna arma que lo implicara.
Los abogados afirmaron que el trabajo de Portorreal, a través de su oficina Central del Derecho, se limitó a realizar trámites administrativos legales y a representar a más de 42 mil familias en asuntos relacionados con una supuesta herencia millonaria. Indicaron que los pagos recibidos eran por servicios legales y que en el proceso incurrieron en gastos propios de una operación jurídica.
La defensa también denunció que la magistrada Almonte violó el principio de presunción de inocencia al rechazar certificaciones del Ministerio de Interior y Policía que demostraban que Portorreal tenía licencia para portar armas de fuego. Consideran que la sentencia fue arbitraria y amañada, señalando que el abogado, de 71 años, ha cumplido más tiempo privado de su libertad que la pena correccional que correspondería por la presunta estafa.
Los abogados destacaron que el proceso viola la Constitución, el Código Penal vigente y normas procesales dominicanas, además de exigir que se programe de inmediato una audiencia para conocer el recurso de apelación.
Portorreal y su socia Miguelina Santana fueron acusados de prometer recuperar una herencia de 13 trillones de euros supuestamente depositada en un banco extranjero por un familiar de apellido Rosario. Tras un juicio, Portorreal fue condenado a cinco años de prisión en el centro de corrección y rehabilitación Najayo Hombre, mientras que Santana recibió una condena de dos años de reclusió












